Septiembre es un fenómeno en nuestro país, la mayoría de la población se viste de gala con los colores de la bandera, de pronto todo gira en tonos azules y blancos, se respira un clima de uniformes, saludo uno e himno nacional, aunque muchos ni siquiera sepan a que se deba. Guatemala nace como proyecto de nación, desde, para y por una minoría excluyente, empresarios que naturalizan la injusticia social desde la época de la colonia, manteniendo su status quo a base de la privatización de los medios de producción y de la tierra, la explotación de la mano de obra, el racismo y la violencia. Desde entonces, a través de los medios de comunicación, y de las instituciones del Estado nos han vendido la idea de la independencia, se le marcha y hacen maratones al autoritarismo y a la sumisión, cuando deberíamos estar celebrando las luchas ancestrales de resistencia y dignidad, contra la cultura “oficial” basada en las desigualdades sociales, políticas y culturales. Niñas, niños, Jóvenes, artistas, promotores, animadores, gestores culturales maestras y maestros del Movimiento de Arte Comunitario, reivindicamos la resistencia, autonomía, identidad, memoria histórica y derechos ancestrales de los pueblos. Hacemos un manifiesto ante el silencio, el miedo, el olvido y la injusticia social; asumimos compromisos a través del arte y la cultura para la reconstrucción de nuestra propia identidad (urbana y rural) sentimos la fuerte convicción de que es posible fundar un nuevo mundo buscando la equidad, la justicia y la paz.
Samuel Ochoa
comunicacion@cajaludica.org
Memoria del Maíz
Maíz:
Seguís alimentando
nuestra memoria,
en cada grano
de tu mazorca
se guarda una vida,
se extraña una sonrisa,
se acaricia un recuerdo.
Se sigue masticando
la sangre derramada
en los laberintos verdes,
milpas que vieron caer
a los muchos de los mejores
de tus hijos...
Por eso los pobres
comemos bien la tortilla,
en memoria de nuestros
valientes antepasados,
guerreros y guerreras de maíz.
mientras tanto los ricos
se engordan
hartándose
pan importado.
Luís Caal.
Maíz:
Seguís alimentando
nuestra memoria,
en cada grano
de tu mazorca
se guarda una vida,
se extraña una sonrisa,
se acaricia un recuerdo.
Se sigue masticando
la sangre derramada
en los laberintos verdes,
milpas que vieron caer
a los muchos de los mejores
de tus hijos...
Por eso los pobres
comemos bien la tortilla,
en memoria de nuestros
valientes antepasados,
guerreros y guerreras de maíz.
mientras tanto los ricos
se engordan
hartándose
pan importado.
Luís Caal.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada