jueves 11 de diciembre de 2008

una nueva guerra

Recientemente presentamos una obra sin nombre.
últimamente he notado que nuestras obras no tienen nombre y que si debiesen tener uno seguramente se llamarían guatemala.
Es casi fin de año y la cantidad de muertos por algún tipo de violencia, por alguna causa enferma, son incontables.
Es casi fin de año y la cantidad de dolor y paranoia en la gente de nuestro país se extiende como la onda fría y algunas catástrofes.
Es casi fin de año y el descaro con el que los políticos se burlan de todos nosotros alcanza niveles que superarían la contaminación y el mal olor que hay en nuestra ciudad en caso de que estos se contabilizaran.
Ultimamente parece imposible vivir aquí.
y sin embargo hacemos obras sin nombre. hacemos nuevos hombres y mujeres nuevas.
y sin embargo cambiamos de nombre a las cosas y a los nombres les cambiamos cosas.
revolución, ha dejado de ser una palabra obsoleta, panfletaria, peligrosa. no es tan difícil. es un pequeño salto. como para vencer un vicio, un miedo o un amor resquebrajado, el inicio natural es reconocerlo, comienza también así esta transformación: debemos iniciar por reconocer que nuestro país está en guerra y que nosotros debemos actuar en ella porque queramos o no también estamos jugando.
¿Revolución? ¿guerra? palabras prohibidas. no pensar en ellas. no pronunciarlas que el pronunciamiento es una invocación. no escribirlas en tiempos de supuesta paz. no editarlas.
calma. uno de los aprendizajes de nuestra generación es que la revolución y la guerra en armas por el poder no solucionaron lo que buscaban solucionar.
calma.
No queremos tomar ese poder. no queremos empuñar las armas, no por falta de valor, sino por convicción. la experiencia ha dictado que lo que menos necesitamos es más dolor, más violencia.
resistencia. resistencia y lucha. este país está armado.
los policías, el ejército, los delincuentes, los civiles. todos armados...

Nosotros también pero de ARTE!

¿Qué qué es el arte?
“allá cada quién”. a nosotros nos sirve para recordarnos a nosotros mismos y a todos los que compartan con nosotros que seguimos siendo seres humanos. que no servimos solamente para servir. que no venimos solamente para morir. que no latimos solamente para producir.
nos negamos a ser máquinas. números. carne de cañón.
hablamos de reunirnos los seres humanos sin distinción alguna y empuñar el canto.
podemos tener diferencias raciales, estéticas, generacionales, ideológicas, económicas, políticas, etcéteras…

pero estamos de acuerdo en que no queremos más armas, ni más muertes, ni más violaciones, ni más extorsiones, ni más injusticias, ni más fraudes, ni más estafas, ni más estados de excepción, ni más matanzas, ni más impunidad.
estamos de acuerdo en que todas las mujeres del mundo merecen respeto.
estamos de acuerdo en que todo ser merece expresarse libremente.
estamos de acuerdo en que nuestros ancianos y ancianas merecen dignidad.
atentos.
estamos combatiendo en una nueva guerra.
una guerra de luz y de abra palabra. y no estoy bromeando y esto no es un poema.
y, directamente, te estamos invitando.
calma.
siente dentro de ti.
ten calma.
no es nada extraño…
es solo que el combate ha comenzado.

luiscarlospineda
dramaturgo
luiscarlospinedam@yahoo.com
guatemala de la nueva lucha
mes de los barriletes, 2008